El invaluable consejo de los padres,
que tomaron de sus padres
y ellos también de sus padres
y este día tu padre va a dártelo a ti:
Hijo busca una buena mujer:
No te vayas a ir con una cualquiera.
Busca una mujer que lave y planche y que te quiera,
busca una mujer bonita y educada,
una mujer de pelo largo y modales delicados
una mujer que sea buena en la cocina,
que no beba, que no fume, que no diga malas cosas,
una mujer que no sea demasiado vanidosa
y que solo se maquille para ti
o para salir contigo
-cuando haya que presumirla a los amigos-.
Que sepa cuando reírse,
pero sin reír demasiado,
que sea atenta con la gente
pero nunca complaciente,
que sea sólo complaciente
y solícita contigo,
que sea de buena familia
que seas tu su primer novio,
que la hagas a tu manera y nada más.
Busca a la mujer perfecta,
a la madre de tus hijos,
una mujer que te quiera
que no sea una cualquiera
hijo por favor escucha
el consejo de tu viejo.
Ese estúpido consejo de los padres,
que tomaron de sus padres
y sus padres de sus padres,
todos ellos con esposas ejemplares
que abandonaron después,
para largarse con cualquiera.
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19 de agosto de 2014
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17 de marzo de 2014
Son chingaderas
Siempre cedo el asiento en los camiones y en el metro.
Trato de ser un peatón consciente, no cruzo en rojo ni tiro basura en la calle.
Cedo el paso, abro las puertas, jalo la silla para que una mujer se siente a la mesa, digo "por favor" y "gracias", jamás hablo en el cine, trato de ser un buen hijo, buen hermano, buen novio, buen hombre, buen ciudadano.
No digo malas palabras frente a mujeres o niños.
Hace mucho que no tomo un trago.
Nunca he fumado en mi vida.
Me como todo lo verde del plato y no abuso de la carne.
Hasta pensé en volverme vegetariano.
Me como una manzana todos los días, aunque no me gustan mucho.
Me despierto a las siete y evito desvelarme si puedo.
Salgo a correr todos los días por media hora, a pesar de que odio los deportes.
Trabajo de forma honesta y gano lo que necesito.
Algún día, quiero casarme y tener hijos.
Dos. Un niño y una niña.
No me meto con nadie.
Y está de la chingada que cualquier cabrón venga así nada más, te pida la cartera, el reloj, el celular, te pegue un tiro y se vaya corriendo, aunque no te hayas resistido al asalto.
Está de la chingada que nadie venga, que te desangres en medio de la calle.
Veo todo negro.
Son chingaderas.
Trato de ser un peatón consciente, no cruzo en rojo ni tiro basura en la calle.
Cedo el paso, abro las puertas, jalo la silla para que una mujer se siente a la mesa, digo "por favor" y "gracias", jamás hablo en el cine, trato de ser un buen hijo, buen hermano, buen novio, buen hombre, buen ciudadano.
No digo malas palabras frente a mujeres o niños.
Hace mucho que no tomo un trago.
Nunca he fumado en mi vida.
Me como todo lo verde del plato y no abuso de la carne.
Hasta pensé en volverme vegetariano.
Me como una manzana todos los días, aunque no me gustan mucho.
Me despierto a las siete y evito desvelarme si puedo.
Salgo a correr todos los días por media hora, a pesar de que odio los deportes.
Trabajo de forma honesta y gano lo que necesito.
Algún día, quiero casarme y tener hijos.
Dos. Un niño y una niña.
No me meto con nadie.
Y está de la chingada que cualquier cabrón venga así nada más, te pida la cartera, el reloj, el celular, te pegue un tiro y se vaya corriendo, aunque no te hayas resistido al asalto.
Está de la chingada que nadie venga, que te desangres en medio de la calle.
Veo todo negro.
Son chingaderas.
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