14 de enero de 2015

Cinco poemas de Ricardo Limassol

NO NOS DEJAN DORMIR BIEN

El trompetista hace de las suyas
Una patrulla se detiene enfrente de nosotros como si fuéramos delincuentes
Suena mil veces el teléfono de la vecina
Y pueden haber o no pesadillas
Los gatos ocupan espacio
Un taladro insoportable
Pero aun así es hermoso levantarse
Con la mujer que amas
Darle los buenos días
Abrazarle
Besarle
Escuchar de su voz las noticias
He dejado de leerlas
Porque prefiero que ellas me las diga.


ETERNAMENTE INDECISO

Mi incapacidad para ser unitario y coherente
No confundan la criatura con el creador
Si realizara la mitad de mis proyectos ya tendría una biblioteca
Mientras más preparo menos acabo
Queda siempre la duda
Todo menos trabajar fue lo que dijo Rimbaud antes de emprender su aventura
Este poema va para toda las personas que no se pueden adaptar a la vida normal y cotidiana: Siempre se debe soñar
Honestidad es lo único que puedo ofrecer
Mi condición es irremediablemente humana
Pido tan poco a la vida
Se escuchará mi alarido
Y festejaré tomando una siesta.


PENSANDO EN ROBERT CRUMB COMO SI FUERA MI TÍO

Abrigos poderosos
Un banjo tocado con maestría
Las tetas de una negra espectaculares
Geranios, lirios y un toque de sándalo
Los vicios ocultos se destapan
Esta es una propuesta de lo más contemporánea
Vamos todos a desnudarnos
Son las cosas tranquilas y ordinarias las que más me inspiran
El importante componente psicosocial que tienen los zapatos
Si no están lustrados toda mi vida está mal
Simplemente no necesito una corona
Me lavaron el cerebro desde niño.


PRECIOSA PRECISIÓN

Antes de escribir
No tenía propósito en la vida
Y por eso me quería morir
Guardaba una botella de ginebra en la nevera
Y la tomaba mientras mis padres dormían
Nunca me dijeron nada
Recuerdo haber estado borracho en mi cuarto
Recuerdo haber escrito una historia de un terrorista
De un terrorista que andaba en una Harley Davidson
Lanzando granadas indiscriminadamente
Luego sucedió la guerra
Cabezas en bolsas de basura
Y yo siempre paranoico
Me suicidé un verano
En el hospital juzgan a los suicidas
Yo lo sé
Las drogas más peligrosas son vendidas como paletas
Yo lo sé
En fin
Esos fueron mis años de juventud.


NO ME EXPLICO QUE NO HAYA ACABADO EN PRISIÓN
Presto el mejor de los servicios quedándome en casa
Las famosas espinas eran estructuras de queratina
La seguridad externa es una ilusión
Estoy hecho un manojo de nervios
Estuve en una oficina tres meses
Y acabé rompiendo la puerta de mi cuarto
No sé qué es lo que me pasa
Cuando dicen que soy bueno no me la creo
Quiero acércame mucho al sol
Sanar por naturaleza
Liz Taylor en la última cena
Su esposo dijo que tenía los pies chuecos
Ah qué raro es el amor
Las adicciones tejieron mi vida
Una gran telaraña
En la que permanezco acostado.


Ricardo Limassol (1987)  Publicó Jóvenes sin futuro, les habla su capitán con la editorial Juan Malasuerte Editores. Ha colaborado en Letroactivos, Los perros románticos, Transtierros, New Wave Vomit, Letras Explicitas, La tribu de Frida, Cuadrivio, días fantasma, El culo del mundo,  Revista TN, Revista Órfico, entre otros. Vive en la Ciudad de México.


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